Prender y Apagar Tarjetas

#UgaUga es llamar al banco para bloquear tu tarjeta

Prende y apaga tus tarjetas débito y crédito desde tu celular con BBVA Wallet.

¿Quieres poder prender y apagar tus tarjetas?

¡hazte cliente!

¿Para qué debo prender y apagar mis tarjetas?

Con esta función, tendrás tu tarjeta BBVA segura, prendiendo o apagándola, en caso de:

  • No estás seguro del lugar donde dejaste tu billetera y quieres tener tu tarjeta bloqueada preventivamente.
  • Quieres controlar tus gastos y por eso vas a dejar de usarla por un tiempo.

¿Cómo bloquear preventivamente mis tarjetas?

1. Ingresa a tu cuenta de BBVA Wallet.
2. Selecciona la tarjeta que desees encender o apagar.
3. Desliza el botón hacia la izquierda para apagarla o a la derecha para encenderla.

Anatomía de un microinfarto

Anatomía de un microinfarto

Los “microinfartos” ocurren en muchas ocasiones: dejar el celular desbloqueado en el cuarto de un novio (a) celoso (a) y darte cuenta cuando ya estás en el baño; bajarte de un taxi, en un bar, y notar que no tienes tu documento de identidad; estar más de un minuto buscando el celular sin encontrarlo, y lo mismo cuando no encuentras una de tus tarjetas – o en algunos casos, toda la billetera-.

Estos síntomas de nerviosismo, sudoración y punzada de dolor en el corazón, tienen un remedio: BBVA Wallet. En tu app encontrarás una funcionalidad de encender y apagar tus tarjetas que podrás hacer en segundos, las veces que lo necesites.

Podrás decidir si quieres apagar ti tarjeta, por no saber exactamente dónde la dejaste o, sencillamente, porque no la usas seguido y así te sientes más seguro.

¿Qué debes hacer? Descarga BBVA Wallet, ingresa a tu aplicación con la misma contraseña de BBVA móvil

Recuerda que puedes encender y apagar tus tarjetas las veces que quieras y, en caso de que quieras bloquearlas, puedes llamar a la Línea de Atención al Cliente BBVA al 01 8000 912 227.

Descarga BBVA Wallet y ten el control de tus tarjetas.

Bloquear y apagar mis tarjetas

Cuándo debo bloquear y cuándo apagar mis tarjetas

¿La dejé en la casa? ¿En la oficina? ¡La perdí en la calle! Todo eso pasa por nuestra mente en segundos, al darnos cuenta que no tenemos nuestra tarjeta débito o de crédito con nosotros.

Lo bueno es que tenemos opciones ante esta situación; podemos decidir entre apagar o bloquear nuestras tarjetas. ¿Cuál es la diferencia? Si apagas tu tarjeta se desactiva el plástico e incluso la posibilidad de comprar en línea pero, al momento de encenderla de nuevo, puedes volver a usarla. Si tu decisión es bloquearla, este plástico queda inactivo definitivamente, y debes reemplazarlo por otra tarjeta para seguir usándola.

Te mostraremos en qué situaciones te recomendamos que bloquees tus tarjetas y cuándo puedes apagarlas sin correr riesgos:

1. “Voy a sacar esta tarjeta que casi nunca uso”

Si siempre usas las mismas tarjetas, posiblemente las demás pasen desapercibidas y ni siquiera te des cuenta si aún existen. Una solución preventiva de seguridad para esas que usas ocasionalmente –y no tan uga-uga como pedirle a alguien que te las esconda- es que las apagues y solo las actives cuando realmente las vas a necesitar.

Ingresa a BBVA Wallet y apágalas o enciéndelas cuando las necesites.

2. “Creo que se me quedó la tarjeta en el cajero”

Esta es otra situación lamentable que muchos hemos vivido. ¿Qué hacer? Pues depende. Si el cajero está a 5 minutos de donde te encuentras, puedes ingresar a BBVA Wallet y apagar tu tarjeta mientras le preguntas a un vigilante si alguien la encontró. Así evitas poner en riesgo tu dinero mientras aparece la tarjeta y si no, llamar a la línea de atención del banco para bloquearla.

3. “Creo que dejé la billetera en la oficina”

Esto causa una reacción diferente en cada tipo de persona: si eres una persona tranquila, esperarás a volver a la oficina para verificar si está o no la billetera ahí. En cambio, si eres de los que la ansiedad los ataca, no esperarás ni un segundo para llamar y bloquear tu tarjeta.

En estos casos, seas el tipo de persona que seas, es mejor entrar en tu app BBVA Wallet, apagar tus tarjetas y, apenas las encuentres, encenderlas en segundos. Te ahorrarás trámites innecesarios.

Descargando BBVA Wallet tienes estas opciones en tu mano para decidir cuándo vale la pena bloquear tu tarjeta y cuándo apagarla para mantener tu dinero seguro siempre.

La vida de un uga-uga

Un día en la vida de un uga-uga: “bloqueando mis tarjetas”

Hola, protegeré mi identidad llamándome simplemente Ugaldo.

Un día, empecé como todos los demás a hacer mi rutina. Me levanté, me bañé, hice el desayuno, comí y luego me vestí para salir a trotar. Cuando salgo siempre llevo mi celular, audífonos, cédula, 10 mil pesos y al menos, una tarjeta; por si acaso.

Salí con mucha energía por la misma ruta de siempre, que conozco como la palma de mi mano, y cuando ya llevaba 20 minutos corriendo noté que algo de todo lo que siempre llevaba conmigo faltaba: ¡mi tarjeta!

Empieza esa sensación difícil de explicar, con una especie de baile característico tocando todas las partes donde podría estar la tarjeta; el corazón se detiene -como un micro infarto-, y empiezo a pensar en todo lo que está pasando con mi tarjeta.

  • ¡Agh! Alguien la encontró, adivinó que mi súper clave es 1234 y sacó todo el dinero. Adiós videojuegos, viaje de fin de año, prima… Todo.
  • Mi tarjeta se veía como una especie de galleta. Seguramente un perro la vio, se la llevó al dueño, que resultó ser un hacker asombroso que además logró saber mi dirección, número de todas mis tarjetas, cuentas, hasta el colegio donde me gradué, y ahora viviré en la calle.
  • Un alma caritativa la encontró, se dirigió a una sucursal, la entregó y desde allá me llamarán para decirme que la vaya a buscar o, mejor aún, me enviarán una nueva a mi casa (JAJAJA).

Empiezo a recorrer mi camino de vuelta, pero adivinen qué… Sí, empezó a llover. Busco y busco y empiezo a pensar que es momento de llamar para bloquearla.

Después de estar 15 minutos buscando el número del Call Center de mi banco, la operadora me pregunta cuál es la tarjeta que perdí. ¡Bingo! No lo sé, no recuerdo cuál había sacado esa mañana.

Me da la opción de verificar los movimientos de cada una y ver si hay algo sospechoso, pero cobran por cada consulta. La otra opción que tengo es bloquearlas y pagar la reposición de cada una. ¿La última? Correr hasta la casa, rezarles a todos los santos e imaginar 55 escenarios adicionales de lo que deben estar haciendo con mi tarjeta.

La historia se resume en mí, lavado, con la oreja roja de hablar por teléfono y una tarjeta bloqueada, para encontrarla una semana después debajo de la mesita de noche, porque ni siquiera la había llevado cuando salí a trotar.

Claro, nunca falta el amigo “montador” que me dijo todo lo que tiene con BBVA; que con BBVA Wallet paga con el celular (sin tener que llevar todas las tarjetas), que cuando no encuentra una tarjeta solo la apaga  desde el celular y así cuida su dinero, y un montón de cosas que no sabía. Por eso me llamé a mi mismo Ugaldo. Pero claro, creo que ya ustedes habían entendido el porqué de mi “nombre”… Mucho uga-uga, ¿no?